Casi 50 kilómetros han transcurridos desde que el trayecto riojano iniciase la marcha en Logroño. Santo Domingo de la Calzada bien merece ser destino de cualquier peregrino; una simple parada no hace justicia con la historia mayestática de esta ciudad que nació y vive por y para el Camino de Santiago. No hay en todo el recorrido hasta Compostela un lugar tan emblemático y cargado de símbolos y contenidos jacobeos.
Estamos en la casa del santo arquitecto que impulsó y dedicó su vida a este trazado internacional.
Antes de que la vida se aposentase en esta llanura, un ermitaño se instaló en un impenetrable y sombrío bosque de encinas a orillas del Oja. Domingo García (1019-1109) encontró allí su destino.
Construyó un puente sobre el río, se afanó en
asegurar la calzada, levantó un hospital y también un templo para socorro de los peregrinos. Tras su muerte, nació la ciudad hospitalaria que mantiene vigente la misión.
El trazado antiguo de la ciudad preserva el pragmatismo medieval.
La calle Mayor es eje capital de caminantes. Nos traslada a la Plaza
del Santo. corazón de la ciudad antigua. La catedral es solemne y de
cruz latina, según el modelo típico de peregrinación. El interior abarca tres naves, una joya de retablo renacentista obra de Damián Forment y el célebre gallinero que invoca la no menos ilustre leyenda del ahorcado, el gallo y la gallina, uno de los milagros más populares de la Edad Media.
Flanquea el lado oeste de la plaza el actual Parador de Turismo, que fue hospital de peregrinos y, más remotamente, primitivo amparo asentado por Santo Domingo.
LUGARES DE INTERÉS
Catedral de Santo Domingo:
Siglos XII-XVI. Consagrada en 1106, se convirtió en catedral en Planta de cruz latina, según el modelo eclesiástico de peregrinación. Construida en sillería, consta de tres naves, capillas entre los contrafuertes, doble crucero, cabecera ochavada y girola con capillas. Su sacristía es de 1602 y el claustro, del siglo XIV. En su interior, destaca el retablo de Damián Forment, el sepulcro del santo y el legendario gallinero.
Antiguo Hospital de Peregrinos:
Siglo XV. Construido en el lugar donde estuvo el primitivo hospital que levantó Santo Domingo a mediados del siglo XI. Hoy es Parador de Turismo.
Iglesia de San Francisco:
Siglo XV.
Abadía cisterciense:
Siglo XVII.
Murallas:
Siglos XII-XIV.
Ayuntamiento:
Siglo XVIII.
Palacios, casonas, iglesias y emblemas recomiendan callejear sin rumbo fijo antes de salvar el viaducto sobre el Oja y regresar a la tierra y a la grava.
En dirección a Grañón, donde La Rioja despedirá a los peregrinos, la Cruz de los Valientes merece una pausa explicativa. Otra leyenda esclarece cómo calceatenses y grañoneros resolvieron sus disputas sobre la posesión de la dehesa, hoy tomada por el cultivo cerealista.
Unos y otros acordaron solventar las desavenencias mediante el enfrentamiento de dos de sus mozos, los más aguerridos y decididos de cada casa, en una suerte de combate de sumo. Venció el de Grañón, de nombre Martín García, en el preciso lugar que marca la citada cruz.
Hay base real, pero también holgura para la fantasía. Los protagonistas batallaron con
las vergüenzas al aire; el calceatense, mas pícaro, embadurnado además en aceite para dificultar el agarre. La pelea, según el mito, se dilató durante horas y quedó definitivamente decantada cuando García, más bruto, halló entre las nalgas de su rival –como buen perdedor, anónimo– el punto de sujeción ideal para lanzarlo fuera del círculo de lucha. Al tal García le honraron con una calle en su pueblo.
