Puente sobre el río Oja
Cuando muere en el año 1109, Santo Domingo deja un puente de piedra para el paso de los peregrinos jacobeos, exento de peaje. Además, la ciudad también gozó de privilegios reales; así en el año 1483, los Reyes Católicos favorecieron a los vecinos de esta ciudad, haciéndoles libres del pago de ciertos tributos, a condición de que reparasen el puente y lo mantuviesen siempre practicable.
Actualmente el puente de piedra sillería tiene una longitud de 148 metros y 16 arcos que se aproximan al medio punto en general. Probablemente este puente se finalizó hacia el año 1076. Las dos grandes catástrofes por las riadas tuvieron lugar en el año 1906, que destruyeron la ermita original, situada en la parte central de la construcción; y como consecuencia y prevención, en el año 1973, se amplió el cauce.
Este puente ha sido escenario de varios milagros ocurridos en Santo Domingo. Un peregrino que dormía junto a la calzada fue atropellado por un carro cargado de piedras para la construcción del puente, arrastrado por un par de novillos que se habían descarriado. El Santo intervino para devolverle la vida.