Santo Domingo vive las ‘no fiestas’

Santo Domingo de la Calzada debiera haber comenzado ayer sus fiestas patronales del Santo. No lo hizo, porque fueron suspendidas, pero en su lugar tiene ‘no fiestas’. Estas sí empezaron, con el ‘no cohete’, y hasta el día 17 repartirán numerosos actos culturales y tradicionales no festivos (aunque lo parezcan mucho). Todo ello, entre apelaciones a la responsabilidad y prudencia para recordar, a quien no quiera acordarse, que la pandemia sigue. En un saludo festero en vídeo difundido por las redes sociales, el alcalde, David Mena, afirma que «la cautela en nuestro comportamiento en estos días debe ser la constante para evitar consecuencias graves en las próximas semanas». Las ‘no fiestas’ deben ser ante todo, un ejercicio de prudencia.

Un lunes que hubiera sido como un gran viernes quedó a medio camino entre las suspendidas fiestas y las que cada uno lleva por dentro, exteriorizadas en los numerosos petos festivos que se vieron por las calles. En la ciudad reina una mezcolanza de alegría y de tristeza, porque son fechas muy señaladas y no pueden celebrarse como es debido, algo que casi todo el mundo entiende. Al menos, la situación es mucho mejor que la del año anterior.

Ayer tampoco salieron los carneros del Santo, que son, cada 10 de mayo, la primera señal de las fiestas, declaradas de Interés Turístico Nacional, y anticipo del popular ‘Almuerzo del Santo’. Tampoco se celebró la procesión de los Ramos ni la de las Prioras, las mujeres de la cofradía del Santo, aunque estas tuvieron un protagonismo muy especial en los actos vespertinos que la secular entidad celebró, como hasta ahora, con un formato adaptado a las medidas de prevención de la pandemia y sin publicidad para evitar aglomeraciones.

Así, las prioras, de riguroso negro, participaron junto al resto de los cofrades en el traslado de los ramos de encina y su colocación, a modo de ofrenda, alrededor del sepulcro del Santo. Este acto, inédito en sus formas, se realizó sin el cortejo de costumbre, desde la casa de la cofradía hasta la catedral y en un horario distinto al acostumbrado para evitar que se congregara público. Las cofrades también fueron objeto de un homenaje en la misa de las 20 horas, que resultó muy emotivo.

Antes de todo esto, la cofradía trasladó el cuadro del Santo desde la casa de los priores, Óscar San Román y María Milagros Luzuriaga, hasta su sede, acto que se celebró sin danzadores ni gaiteros. Una vez allí, en la cocina del albergue y de forma privada, se depositaron las hogazas del pan que este año no se entregará, ya que el reparto de la cebolleta y el queso fresco han sido suspendidos y en el especial ‘Almuerzo del Santo’ del día 12 solo se entregará el cocido en bolsas refrigeradas y herméticas, sin pan ni vino, para evitar que la gente los deguste en la calle.

El Ayuntamiento, por su parte, también comenzó a desgranar ayer su programa de «actos culturales», como el espectáculo musical ‘El reino del león’ o la actuación en la plaza de España de la orquesta Nueva Alaska, con tres cuartas partes del aforo cubierto, en una tarde más que fría. Hoy la música tendrá acento local, con el Dúo Imperial (13 horas) y la orquesta La Pasarela (20 horas), para la que no hay entradas.